Rescatémonos del secuestro bancario e imperialista europeo

Declaración de la Coordinadora estatal de Red Roja

 

Los acontecimientos se precipitan por momentos en lo referente a la crisis capitalista en el Estado español. Las polémicas desatadas por la pretensión gubernamental de hacernos creer que la intervención europea pactada el sábado pasado era un regalo del cielo y que no conllevaría más recortes sociales quedaron superadas cuando días más tarde el “reino de España” queda al borde del “bono basura”. Pero más allá (o más acá) de las estupideces de Rajoy, la verdad es que casi todo en esta polémica huele a falso. Y es que la gravedad e intensidad de la crisis sistémica capitalista es tal, que también pringa como nunca a las propias explicaciones y alternativas que se postulan para superar aquélla.

En ese sentido, la primera gran tarea que tenemos por delante los trabajadores es, efectivamente, la de un RESCATE: el de nuestra independencia de clase, el de nuestra memoria histórica, el de nuestra soberanía; en definitiva, el de nuestras propias explicaciones y soluciones. Esto pasa, evidentemente, por mantener distancia en primer lugar con respecto a aquellos que solo aspiran a seguir gestionando el Estado para mantener su cuota de parasitismo, y que cada vez ven más difícil preservarla. Pero también con respecto a otros que propugnan un reformismo estrecho, cada vez más imposible dentro del capitalismo, llegando hasta echar mano de “teóricos del crecimiento”, como el economista norteamericano Krugman (hipercrítico de Berlín), quien “olvida” cómo históricamente se han financiado (y se financian) los programas anti-austeridad de “las clases medias” en países como el suyo. (Ver “El mito de la vuelta al “Estado del bienestar” http://redroja.net/index.php/comunicados/831-el-mito-de-la-vuelta-al-estado-del-bienestar-otro-capitalismo-es-imposible.

En medio de tanta “polémica de alturas”, creemos pertinente precisar las siguientes puntualizaciones en línea con nuestra declaración del 2 de junio “Qué hacer ante un sistema que agoniza”.

1. La “intervención europea” en el Estado español no se hace para evitar su quiebra, sino, entre otras cosas, porque los acreedores se quieren posicionar lo más favorablemente posible ante una eventual quiebra. En nuestra reciente declaración ya hablábamos del mecanismo de la deuda como último refugio del negocio capitalista para sortear la imposibilidad de asegurar una tasa creciente de ganancia por vías normales de producción. La enigmática multimillonaria “ayuda financiera” europea al Estado español es una herramienta-papel (como todo crédito) con el que, sobre todo, los capitales centrales europeos se quieren asegurar que lo que el Estado español trasvasa de real riqueza, en forma de intereses, vaya a ellos en dura competencia con otros acreedores. Precisamente una de las condiciones en letra pequeña tiene que ver con la prioridad en los pagos de intereses. Por eso la prima de riesgo no baja. Y son los fondos y agencias de origen anglosajón los primeros en recordarlo.

 

2. También hemos señalado que en el plano estrictamente bancario asistimos a una feroz competencia tanto a nivel estatal como internacional. Sobran tiburones financieros y no digamos los pequeños escualos tipo Cajas. El “saneamiento” de la banca y su reestructuración, que hunde aún más al pueblo trabajador en la miseria, pues quiere hacerse a su costa, persigue que la operación les salga gratis a los grandes capitales financieros para deshacerse de competidores. Dada la imbricación a diferentes niveles con el “mundo de la política nacional” de bancos y Cajas, esta reconversión no se hace sin fuertes resistencias, incluso personales, que precisan de imposiciones venidas de instancias europeas; he aquí otra condición en forma de letra pequeña de los préstamos decididos en Berlín.

 

3. No es posible pues aclararnos en toda esta riada de acontecimientos financieros sin tener en cuenta a la vez la relación de la particular crisis financiera con la crisis general histórica del capitalismo y su traducción en las luchas interimperialistas, que incluyen las diferencias entre los bloques anglosajón y centroeuropeo (este, en torno principalmente a Alemania). Son contradicciones que al tiempo que agravan el coste social agrietan la propia estabilidad global del capitalismo y que debemos saber aprovechar para la construcción del poder popular.

 

4. En este contexto, hasta el debate internacional entre una política de rigor por un euro fuerte y las políticas expansivas de crecimiento anti-austeridad -que curiosamente ahora vienen de países como EEUU- es una expresión del desfase entre un imperialismo euroalemán que no termina de afianzarse y un imperialismo norteamericano que fuerza su hegemonía utilizando su capacidad para financiarse gratis por todo el mundo mediante la impresión del dólar, artificialmente mantenido como divisa reina. En cualquier caso, no es posible ya, sin sustraerse a los dictados del capitalismo internacional en su conjunto, implementar políticas de crecimiento social.

 

5. En lo que nos toca, es prioritario desenmascarar el carácter exclusivamente imperialista tanto del euro como del conjunto de instituciones de la Unión Europea, que a menudo se han utilizado como contrapunto a la vía yanqui de desarrollo capitalista. La suerte de nuestros pueblos pasa por ir acercando la perspectiva socialista. Y no cabe desangrarse más mientras de forma idealista se sueña con que sea posible una política reformista dentro de un proyecto cien por cien imperialista donde, además, Estados como el nuestro caminan a pasos agigantados hacia la nueva periferia tercermundista.

 

6. La crisis social que vivimos no es ningún flagelo bíblico que no podamos evitar. Es exclusivamente el resultado del capitalismo dominado por su fracción más parasitaria e inútil: la financiera. La única vía de solución popular de esta dramática situación pasa –como apuntamos en nuestra declaración del 2 de junio –por:

-  la fusión en un potente movimiento popular de todas las luchas sectoriales contra las privatizaciones y los recortes sociales, sin ningún tipo de complejo a la hora de señalar la única razón por los que se llevan a cabo: para trasvasar recursos a grandes magnates y banqueros;

- por una construcción de redes de solidaridad para no dejar caer a nadie en la estacada del hambre, del desahucio y de la exclusión social en nuestros barrios y pueblos;

- y por una serie de puntos mínimos de política general de urgencia, en el camino de la construcción del socialismo, como los que siguen:

 

-          Expropiación de la banca y creación de una banca pública que contribuya durante un primer período a reactivar la vida económico-social paralizada por el colapso financiero capitalista.

 

-          Declaración de la DEUDA contraída por la banca y los actuales detentadores del Estado español como ILEGÍTIMA y, en consecuencia, no pagarla, tal como han hecho países del movimiento bolivariano en América Latina.

 

-          Salida del euro, de la UE y de la OTAN.

 

La crisis es sólo de ellos; la solución es exclusivamente nuestra.

 

CONSTRUYAMOS PODER POPULAR

 


Actualizado (Viernes, 29 de Junio de 2012 11:19)

 

Declaración de Red Roja: ¿Qué hacer ante un sistema que agoniza?

Esta declaración aparece en nuestra página de ámbito estatal. Clicar directamente aquí

Actualizado (Lunes, 04 de Junio de 2012 18:06)

 

Hojilla Primero de Mayo

POR UNA SALIDA OBRERA DE LA CRISIS CAPITALISTA

Este Primero de Mayo se celebra en una de las peores crisis históricas del capitalismo. Aunque ahora haya estallado en “países desarrollados”, en realidad, estamos ante una “crisis boomerang” que viene de lejos. Efectivamente, esta crisis se inicia en el mundo capitalista más industrializado allá por los 70, pero se desvió a la periferia del sistema vía la deuda externa bajo el dominio de la fracción más inútil y especulativa del capital: la financiera. Después de regar de ruina social a buena parte del llamado Tercer Mundo, actualmente la periferia pasa a ser países como el nuestro. Ahora se disponen aquí mismo a cargarse todas las conquistas sociales y laborales por las que ha caído tanta sangre obrera, como la de aquellos Mártires de Chicago a finales del siglo XIX.

Estamos sufriendo una utilización descarada del Estado para trasvasar miles de millones de las rentas populares hacia banqueros y grandes empresarios. Al menos, ya no hay debate sobre la necesidad de la intervención pública; sólo se discute a favor de quiénes: o los recursos se gastan en salvar a esta sarta de magnates del parasitismo y continuamos hacia la barbarie, o el pueblo trabajador toma en sus manos lo público y pone a su servicio la economía. Ciertamente todo se les ha puesto en crisis. Desde su tan cacareada “economía libre de mercado” hasta la negación de la lucha de clases.

En este último sentido, la profundidad de la crisis sistémica afecta a las bases materiales en que se ha mantenido la política sindical de conciliación y de colaboracionismo desde los Pactos de la Moncloa. Y si bien nos conviene aprovechar todas las convocatorias para impulsar nuestra unidad combativa, la gravedad del momento exige la conformación de un polo de sindicalismo alternativo que acabe con tantas concesiones y pactismo social. Y que ponga al día una línea sindical con proyección revolucionaria que tenga en cuenta los límites de los mecanismos clásicos de lucha -incluida la propia huelga- dadas la dispersión, atomización y (auto)represión laborales impuestas en vergonzosas modalidades de contratación que convierten las empresas en señoríos feudales.

No dejemos a nadie en la estacada: ni a l@s compañero@s parad@s, ni al colectivo más precarizado y sin defensa sindical. Ni a l@s inmigrantes. Somos una misma clase internacional. La crisis del sistema es tan profunda que ya no pueden actuar como antes. Aprovechemos sus contradicciones y peleas. Ningún recorte…Pero ni siquiera en nuestras miras: ¡¡Socialismo o barbarie!!

¡Viva la clase obrera! ¡Honor y memoria por los caídos en la lucha¡

¡¡URGE CONSTRUIR PODER POPULAR!!

 


 


Actualizado (Jueves, 26 de Abril de 2012 05:49)

 

HG-29: Hojilla Cádiz Rebelde-Red Roja

UNIDAD PARA LUCHAR SIN MÁS CONCESIONES

La brutal agresión de la actual Reforma Laboral se sitúa en la serie de reformas laborales previas dictadas indistintamente por gobiernos del PP y del PSOE; y en definitiva, en la inadmisible política de recortes sociales para salvar a los responsables de la crisis: grandes financieros, fortunas y su cohorte de politicastros buenamente eurolubricados. La Reforma Laboral persigue, sobre todo, abaratar el despido de millares de personas que engrosarán la lista de excluidos laborales y sociales por una crisis que no es nuestra: aquí nos jugamos algo más que una simple cuestión laboral. Pero igualmente hay que señalar que nos la vienen jugando desde mucho tiempo atrás. Grandes sectores de l@s trabajador@s, con particular incidencia entre la juventud, mujeres e inmigrantes, son víctimas de la precarización, de la exclusión, de relaciones laborales en continua degradación producto también de un sindicalismo donde la negociación y el pactismo de prebendas ha sido la tónica desde los Pactos de la Moncloa. Lógico gritar: ¡ya está bien de pactos sociales!

Al final, la profundidad de la crisis del sistema capitalista ha terminado por afectar hasta a las bases materiales en que se mantiene esa política sindical de conciliación y de colaboracionismo. Desde luego que para mostrar unidad y fuerza entre nuestro pueblo debemos aprovechar hasta las convocatorias que el sindicalismo más oficialista se ve obligado a realizar. Pero marcando distancias. La gravedad del momento que vivimos exige la conformación de un polo de sindicalismo alternativo que ponga al día una línea sindical con proyección revolucionaria; y que tenga en cuenta los límites de los mecanismos clásicos de lucha -incluida la propia huelga- dadas la dispersión, atomización y (auto)represión laborales impuestas en vergonzosas modalidades de contratación que convierten las empresas en señoríos feudales.

Que esta Huelga General sea pues un primer paso para ir acumulando las fuerzas necesarias que no sólo tumben sin concesión posible esta Reforma Laboral, sino que faciliten la elevación de la unidad combativa y continuada en el seno de l@s trabajador@s para forzar una salida de la crisis donde “los  que la paguen sean los que la han provocado”, y no (des)organicen más nuestras vidas al arbitrio criminal de sus beneficios.

¡Contra sus reformas laborales, seamos nosotr@s quienes los despidamos!


¡¡Urge construir                                                                         

PODER  POPULAR!!                                                                                                    


 

Comunicado de las FARC en la entrega de Romeo Langlois

 

Comunicado a la Opinión Pública en la entrega de Romeo Langlois, escrito por el Secretariado del EMC de las FARC-EP.

En una campaña de devastación que pretendió eliminarnos en sólo un año y que ya cuenta con más de una década sin poder borrarnos del mapa, nuestra historia es la historia de los múltiples esfuerzos del pueblo colombiano por lograr una paz definitiva y verdadera.

 

El mito de la vuelta al “Estado del Bienestar”. Declaración Red Roja

 

 

"El Estado de los burgueses no es más que un seguro colectivo de la clase burguesa contra sus miembros individuales y contra la clase explotada". Karl Marx[1]


El pasado 20 de febrero se hizo público un Manifiesto1“En defensa del Estado del Bienestar y de los servicios públicos” firmado por cuarenta organizaciones entre las que se encuentran algunas organizaciones como CC.OO, CEAPA o la FADSP.

Su aparición debe vincularse con el auge de un discurso que, coincidiendo con la pérdida del poder político del PSOE en el gobierno del Estado, CC.AA y Ayuntamientos, propone como solución a la crisis la vuelta a una especie de paraíso perdido, llamado “Estado del Bienestar”; una treta, que lo único que persigue es precisamente mantener el “bienestar” de toda la nebulosa que accedió a la gestión del capitalismo en el estado español de la mano del PSOE en lucha puramente interna de poder con los exfranquistas (hoy en el PP) y en medio de una gravísima crisis sistémica que amenaza por afectar a los propios equilibrios dentro del bloque dominante recompuesto tras la Transición.

 

Ante la huelga general: Llamamiento de Red Roja

 

 

Llamamos a todas las organizaciones y secciones sindicales de base, a la organizaciones políticas, sociales, a los colectivos de trabajador@s, a todas las personas en general sensibilizadas ante la gravísima degradación laboral y social en curso, a formar un bloque crítico de intervención en todas las movilizaciones preparatorias de la HUELGA GENERAL del 29 de marzo y las que le sucederán.

Es un llamamiento específico a tod@s aquell@s que consideran necesario el aprovechamiento de cualquier canal (incluido el que ofrecen las convocatorias de los llamados “sindicatos mayoritarios”) para expresar la protesta ante la Reforma Laboral -y, en general, las medidas de recorte social y de vulneración de derechos y conquistas de l@s trabajador@s- al mismo tiempo que vemos imprescindible, hoy más que nunca, marcar distancia con la política sindical de conciliación y de colaboracionismo que ha venido siguiéndose desde hace demasiados años y que consideramos que es corresponsable de la actual situación de indefensión de l@s trabajador@s en el estado español.

Conscientes de la propia diversidad y pluralidad que caracteriza a los sectores y organizaciones críticos con el sindicalismo más oficialista, pero también de la necesidad que compartimos de mostrar un factor de unidad y fuerza entre nuestro pueblo, se trataría de conjugar la intervención individualizada  de cada una de nuestras organizaciones (con sus propios lemas) con una visualización unitaria de nuestra participación crítica en base a una serie de puntos mínimos de lucha que proponemos a vuestra consideración más abajo. Dicha visualización incluiría mostrar la unidad de nuestro bloque crítico diferenciada en las manifestaciones previstas que en cada lugar se acuerde ir:

Enmarcar la protesta ante la brutal agresión que supone la actual Reforma Laboral en la serie de reformas laborales previas dictadas indistintamente por gobiernos del PP y del PSOE; y en definitiva, en la inadmisible política de recortes sociales para salvar a los responsables de la crisis: grandes financieros, fortunas y su cohorte de politicastros. Efectivamente, la Reforma Laboral persigue, sobre todo, abaratar los costes de despido de miles y miles de personas que engrosarán la lista de excluidos laborales y sociales por una crisis que nos es ajena. Al tiempo, no olvidamos que grandes sectores de l@s trabajador@s, con particular incidencia entre la juventud, mujeres e inmigrantes, vienen siendo víctimas de la precarización, de la exclusión y de unas relaciones laborales en continua degradación producto de un sindicalismo donde la negociación y el pactismo de prebendas ha sido la tónica desde los Pactos de la Moncloa.

Hacer un llamamiento especial a todos los hombres y mujeres de muestro pueblo en situación de paro, a sus colectivos, a que participen en primera línea en las luchas contra la Reforma Laboral, no sólo porque esta les afecta en la medida en que agrava y eterniza su dramática situación, sino como mejor garantía de que esta lucha no cejará hasta imponer una solución conjunta de clase que pase por el acceso a un trabajo digno para tod@s.

Ante la amenaza de utilización de nuestras movilizaciones para forzar la negociación sindical en la misma línea de siempre, es preciso convertir la próxima Huelga General en un primer paso para ir acumulando las fuerzas necesarias que no sólo tumben sin concesión posible esta Reforma Laboral, sino que faciliten la elevación de la unidad combativa y continuada en el seno de l@s trabajador@s para forzar una salida de la crisis donde “los  que la paguen sean los que la han provocado”. Que las Huelgas Generales se repitan, pues, hasta retomar la iniciativa popular en la búsqueda de soluciones que necesariamente nos van a exigir la destrucción de las relaciones de poder del capitalismo y, en particular, la salida de la Unión Europea.