Raymundo Gleyzer empujando contra el viento. Néstor Kohan

Lo que Gleyzer generó en la cultura argentina y latinoamericana excede los circuitos y perímetros del universo cinematográfico. Su obra también expresa que se puede vivir de otra manera. Que los cálculos, el egoísmo, las mezquindades y la mediocridad tan habituales en nuestros días, no están en el corazón del ser humano. Son apenas un triste producto histórico. El compromiso vital de Raymundo también demuestra que cuando el estudio y el talento van acompañados de una ética inquebrantable y de una militancia insobornable, la cultura puede transformarse en una arma explosiva y demoledora contra el poder

 

 

 

Actualizado (Jueves, 07 de Julio de 2011 23:20)

 

Deudocracia: un documental griego sobre la crisis y la deuda

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Amores Rojos

TÍTULO ORIGINAL: "Hong se lian ren"

AÑO: 1999

DURACIÓN: 98 min.

PAÍS: China

DIRECTOR: Yip Yin

GÉNERO: Drama

SINOPSIS: El Doctor Payne se enamora de la hermosa Qiuqiu a primera vista en el Shangai de finales de los años cuarenta. Pero su amor es imposible ya que ella es la amante del héroe revolucionario Jin, líder del partido comunista, aún ilegal, y enfermo por las viejas heridas de la guerra. Hao Ming, brutal jefe del Guomingdang, la policía secreta, descubre durante sus pesquisas un secreto sobre la vida de Qiuqiu. En 1949 la revolución comunista triunfa en Shanghai...

 

Actualizado (Miércoles, 27 de Abril de 2011 17:13)

 

Queimada!: cine necesariamente político o políticamente necesario

Recomendar una película que tiene 42 años, de director italiano, música de Morricone y título en portugués supone casi un riesgo… Siempre que el lector no recuerde La batalla de Argel u Operación Ogro, por supuesto. Estas dos obras de Gillo Pontecorvo podrían ser igualmente recomendadas en estas páginas tanto por su calidad como por su “actualidad”, si tenemos en cuenta las circunstancias que ahora se viven en Argelia y en el estado español.

Pero el caso de Queimada! es mucho más interesante para los amantes del cine (y no menos actual, en el primer aniversario del terremoto de Haití). Hay quien la tilda de irregular, de larga y de no haber sabido superar el tufillo de spaghetti-western (en el montaje y parte de la banda sonora) que caracterizaban una parte del cine de la época. Por eso, es necesario asomarse a sus imágenes y diálogos sin cánones preconcebidos, salvando el estrecho molde por el que se ciñen las realizaciones actuales… y descubrir el arte de hacer cine político o, mejor dicho, cómo hacer política con arte.

La isla “quemada” podría ser cualquiera del Caribe, desangrada bajo el esclavismo a manos de una potencia europea ya en declive. El moderno imperio británico envía a su agente William Walker (Marlon Brando, impresionante) para propiciar la revuelta de la población, la “independencia”, que facilite la nueva invasión y la apropiación británica del monopolio de su único recurso, la caña de azúcar. Así, los esclavos pasarán a llevar el nombre de “obreros”…

 

Actualizado (Domingo, 16 de Enero de 2011 12:09)

 

La sal de la tierra (1954)

(Salt of the Earth- 1954) de Herbert Biberman

En junio de 1951 una huelga paralizó el trabajo en una mina de zinc de Nuevo México, Estados Unidos. La compañía que la explotaba, apropiadamente llamada Empire, rechazó toda negociación con los mineros y la huelga se prolongó indefinidamente. Los mineros, organizados en un piquete ante la mina para impedir todo acceso de mano de obra, pedían condiciones más seguras de trabajo y mejoras sanitarias en las viviendas que alojaban a las familias de los mineros latinos, a quienes la compañía trataba considerablemente peor que a los mineros anglos. Empire llegó a obtener una orden judicial para prohibir el piquete de mineros pero alguien advirtió que el documento no decía nada sobre las esposas de los mineros. La propuesta fue entonces integrar los piquetes con mujeres y, aunque encontró cierta resistencia machista por parte de los huelguistas, finalmente fue aceptada. La huelga se prolongó así hasta enero de 1952, cuando la compañía cedió y aceptó reiniciar las negociaciones.

La mayor parte de los personajes fue interpretada por los mineros locales, sus esposas y vecinos de la zona. Entre esos no profesionales destaca Juan Chacón, que presidía el sindicato de mineros desde 1950 y había sido uno de los principales responsables de la huelga contra la compañía Empire. Otro personaje real de importancia es Clinton Jencks, el activista anglo que aboga por la unión entre anglos y latinos contra los deseos de la empresa. Tras el rodaje del film, Jencks debió abandonar su trabajo en la mina en 1956, hostigado por la caza de brujas.

Actualizado (Sábado, 30 de Octubre de 2010 17:54)